y te mires, te mires al mirarme.
M. Benedettí.
Quiero desearte
Como el primer día,
Cuado mis manos temerosas recorrían tu cuerpo
Virginal y de seda,
Con la usual preocupación de la llegada de tu madre.
Desearte, A escondidas,
Entre los rincones de la calle sin habitantes,
Entre las paredes de la casa de tu amiga.
Quererte,
Como hace tiempo
Entre las ranuras del muro
Donde escribimos amor
Con besos y toqueteos infantiles.
Entonces quiero
Saberte mía de nuevo,
Y avanzar con mis labios
Esos años anquilosados
En espera de tiempo nuevo,
Y del goce, ¿por que no gritarlo?
De la calida cavidad de tu pelvis.
Y hoy,
La vida ha marchitado los cuerpos,
Y la mano vacía,
Y la risa sorda,
Y los tabiques de mi pieza insufrible,
Te invocan
Como aire de mis últimos días…
Hoy,
La vida se muestra soberbia,
Revives de las cenizas
Para inventarte de nuevo,
Para salvarme de las garras de mi mismo.
Este día,
Los besos saben a viejo,
A años sombríos,
A la desesperanza que circunda el cuerpo,
Corroído por ausencias,
Sabes a miseria,
A la tuya, a la mía, a la nuestra,
A desierto,
A risas y gemidos de los enamorados,
Sabes a sonidos que no hemos pronunciado.
A desazón,
A muerte.
Ahora
Caigo en cuenta,
Cuando la vida parece esfumarse,
Y los cantos y las manos se esconden,
Cuando la nostalgia llena la cama
En la que no has estado,
Y sombras dibujan tu silueta por la almohada…
Hoy entiendo que haces falta,
En mi cama, en mis cosa,
En los besos que no he dado…
En el olvido que se llenó de memoria…
Car...
No hay comentarios:
Publicar un comentario